ergonomía · 16 ago 2026 · 2 min de lectura

Dolor de espalda por trabajar sentado: qué revisar antes de comprar una silla

Antes de cambiar de silla conviene revisar el ajuste, la altura de la pantalla y las pausas. Paso a paso para regular bien la silla que ya tienes.

Por el equipo de Dunati

Dolor de espalda por trabajar sentado: qué revisar antes de comprar una silla

Antes de comprar una silla nueva conviene descartar lo más común: que la que ya tienes esté mal regulada. Una silla correcta mal ajustada trabaja en contra igual que una mala. Este es el orden en que conviene revisar, y al final, cuándo el problema no se arregla con una silla.

Una precisión necesaria: acá hablamos de ergonomía y de ajuste, no de salud. Si el dolor persiste o aumenta, corresponde consultar a un profesional de la salud.

¿Es la silla o es la postura?

Suele ser la relación entre tres cosas: la altura del asiento, la altura de la mesa y la altura de la pantalla. Si los pies no apoyan completos en el piso, si los codos quedan más abajo que la cubierta o si la pantalla obliga a mirar hacia abajo, el cuerpo compensa con la espalda y el cuello.

Por eso una silla nueva a veces no cambia nada: el problema estaba en la pantalla o en la altura del escritorio.

¿Cómo se ajusta bien una silla, paso a paso?

Primero la altura del asiento: los pies completos en el piso y las rodillas en un ángulo cómodo, sin presión bajo los muslos. Segundo, la profundidad: entre el borde del asiento y la parte de atrás de la rodilla debe quedar el espacio de unos dedos.

Tercero, el apoyo lumbar a la altura de la curva baja de la espalda, no más arriba. Cuarto, los apoyabrazos de modo que los hombros queden relajados y los codos cerca del cuerpo al escribir. Y quinto, soltar la tensión del respaldo lo suficiente para poder reclinarse durante el día: una silla trabada obliga a estar rígido.

¿Qué regulaciones alivian la zona lumbar?

El apoyo lumbar bien ubicado y la posibilidad de reclinarse. Estar sentado siempre en el mismo ángulo carga la zona baja, y poder cambiar de posición varias veces al día reparte esa carga.

Ayuda también levantarse cada cierto tiempo, aunque sea un minuto. Ninguna silla, por buena que sea, reemplaza el movimiento.

¿Cuándo el problema no se arregla con una silla?

Cuando el puesto completo está mal dimensionado: escritorio demasiado alto o poco profundo, pantalla sin altura ajustable, o un espacio donde no cabe una postura razonable. Ahí la silla es solo una parte.

Y cuando el dolor persiste pese al ajuste, corresponde consultar a un profesional de la salud. En Dunati podemos revisar contigo el puesto de trabajo y proponer lo que corresponda; nuestro equipo está disponible para conversar sobre tu proyecto.

En Dunati fabricamos sillas de escritorio para empresas. En el catálogo están los modelos con sus regulaciones, y se pueden probar en el showroom de Santiago antes de decidir.

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