ergonomía · 15 sept 2020 · Actualizado el 30 ago 2026 · 4 min de lectura
Silla ergonómica: qué significa y cómo saber si la tuya lo es
8 maneras de saberlo. La silla es donde el trabajador se encuentra la mayor parte del su jornada laboral. Es por eso que no saber escoger la adecuada puede traer problemas de salud e incluso de productividad.
Por el equipo de Dunati

¿Qué es una silla ergonómica?
Una silla ergonómica es la que se adapta al cuerpo de quien la usa, en vez de obligar al cuerpo a adaptarse a ella. En términos concretos: regula la altura del asiento para que los pies apoyen completos, sostiene la curva baja de la espalda con un apoyo lumbar, y su respaldo acompaña el movimiento al reclinarse en lugar de quedar fijo.
Esa es la diferencia real con una silla común. No la define el material, ni la marca, ni el precio: la define cuánto se puede ajustar. Todo lo que no se regula termina fijando la postura de la persona, y una jornada completa en una postura ajena es lo que después se siente en la espalda y en el cuello.
¿Cómo saber si una silla ergonómica es buena?
La silla representa el objeto donde el trabajador se encuentra la mayor parte del tiempo durante su jornada laboral; es por eso que no saber escoger la silla de oficina ergonómica adecuada puede causar problemas de salud e incluso afectar la productividad del empleado. En DUNATI queremos ayudarte a saber en qué debes fijarte realmente para poder escoger la silla ergonómica correcta, asegurándote así lo que tú y tu oficina de verdad necesitan. 1. Lo primero que se debe considerar en tu silla ergonómica es el apoyo lumbar que ésta tenga, entendiéndose que no es solo un mecanismo que soporta la espalda; debe, además, estar diseñada para asemejarse lo más posible a la curva natural de la columna. Existen sillas ergonómicas con cojines o almohadillas por detrás de la malla de respaldo que proporcionan un soporte en la espalda y, en algunos modelos, estas pueden regularse en altura o la tensión que generan, dándole al usuario una completa capacidad de personalizar su silla, hasta que esta se ajuste a él. 2. La reclinación de tu silla ergonómica es indispensable para asegurar un movimiento continuo de la columna, evitando las posiciones rígidas. Siempre es mejor elegir una silla sincrónica a una reclinable, puesto que esta última mueve tanto el asiento como el espaldar de forma conjunta. Mientras que una sincrónica mueve el asiento solo cuando el espaldar ha alcanzado cierto grado de inclinación, logrando que el trabajador pueda estrecharse o inclinar la espalda sin sentir que las piernas se levantan al mismo tiempo.

¿Qué regulaciones debe tener?
3.- La altura debe ser regulable, para lograr un ángulo entre 90º y 120° para la flexión de las rodillas. No es aconsejable que la altura sea muy baja, pues provocaría que la persona coloque los pies debajo de la silla. Los pies deben tocar el suelo y, si es necesario, se debe tener un reposapies para compensar. 4.- El grosor y material del tapizado también deben evaluarse. No debe ser extremadamente acolchado ya que eso solo logrará que con el tiempo se deforme, adaptándose a cualquier mala postura que el usuario pudiese tener. La tela debe ser transpirable, para que no genere humedad y soporte un uso continuo, garantizando su durabilidad. 5.- El cojín de asiento debe ser curvo hacia el borde, donde se ubican las rodillas, generando una caída suave de las piernas. De esta forma se evitará la presión sobre los nervios de los muslos y posteriores entumecimientos, várices y enfriamiento de las extremidades.

¿Cómo deben ser los apoyabrazos y el respaldo?
6.- Los apoya brazos de la silla ergonómica son un complemento fundamental, ya que en estos se vierte el peso del trabajador, aliviando la columna vertebral y evitando la sensación de hombros rígidos. Deben ser ajustables al menos en altura y, en lo posible, también en el ancho y las posaderas con mecanismo de rotación, para que se ajusten al cuerpo de la persona que la use. 7.- La movilidad de la silla ergonómica es un factor que facilita el desplazamiento de una persona, brindándole comodidad. Por eso, que cuente con ruedas para piso duro, laminado o madera es un aporte tanto a la ergonomía como al cuidado del inmueble. 8.- Un cabecero es el plus ideal a la hora de descansar en una silla, ayudando a liberar presión innecesaria en el resto del cuerpo y brindando comodidad al cuello. Sin embargo, no es aconsejable que se utilice en todo momento.

En Dunati fabricamos sillas de escritorio para empresas. En el catálogo están los modelos con sus regulaciones, y se pueden probar en el showroom de Santiago antes de decidir.
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